jueves, 30 de julio de 2026

Dragon Ball Z - Película 8 - ¡¡Arde!! Lucha incandescente, violenta y superfuriosa

Dragon Ball Z: Moetsukiro!! Nessen · Ressen · Chogekisen se estrena el 6 de marzo de 1993 en doble sesión junto a la sexta película de Dr. Slump. Por esa fecha, el manga iba por el capítulo 412 (Gokuh se lleva a Cell al planeta de Kaioh-Sama, donde explota) y el anime por el episodio 176 (Mr. Satan vs Cell). 

Cómo no, Koyama Takao al guion, y dirección de Yamauchi Shigeyasu, primera película de Dragon Ball dirigida por él.

La mera existencia de esta película siempre ha sido un enigma para mí. Es, hasta la fecha, la película más larga de Dragon Ball Z; 72 minutos. Todas las anteriores oscilaban entre 40 y 60 minutos. Si aspiraron a esa duración es porque esta vez, Koyama tendría algo interesante que contar. ¿Verdad? ¡¿Verdad?! Mentira.

Los primeros 20 minutos de la película, si nunca la has visto, consiguen captar tu atención. La premisa es lo suficientemente interesante como para tener curiosidad, y el storyboard de Yamauchi consigue crear una ambientación interesante. Este director nos daría en el futuro una de mis obras favoritas de la animación, Casshern Sins, y en esta película ya se ven ciertos toques de lo que podremos ver allí a nivel de composición de planos.

Sin embargo, todas esas expectativas se desinflan cuando uno descubre, como de costumbre, que Koyama no tiene nada que ofrecer.

El guion en esta ocasión es especialmente malo. No solo por las escasas y oscilantes motivaciones de los villanos, Paragus (sacrifica su vida para proteger a su hijo para sacrificar a su hijo para proteger su vida) y Broly (¿?), sino especialmente por lo horriblemente escrito que está Vegeta. Ya de entrada, que se apunte al proyecto de Paragus de tan buena gana es llamativo, pero bueno, necesidad de la trama. Pero el parraque que le da con lo del legendario supersaiyano, para luego venirse arriba, y al final otra vez haciéndose el tsundere con lo de la energía...

Una vez uno se da cuenta de que la película está vacía a nivel de guion, tiene ciertas expectativas en la ensalada de hostias, pero lamentablemente tampoco está aliñada. La acción no destaca ni a nivel de coreografía, ni animación, ni desarrollo, ni storyboard (parece que Yamauchi no funciona tan bien para las escenas de acción).

En conjunto, se convierte en una de las peores películas de Dragon Ball para mí, tan mala como otras anteriores pero con una agonía más larga y ni siquiera alguna escena de acción memorable que llevarse.

Por sacar varias cosas positivas, más allá de lo mencionado anteriormente:

- Fan del running gag de la lectura y el deporte.

-  Krilin cantando Tsubasa wo kudasai.

- Me encanta el diseño de Bulma (tengo hasta la figurita de AB Toys), y Gohan con el pelo corto y la bufanda mola.

- La canción de Kageyama está divertida, aunque no es de las mejores.

 Próxima parada: navajita plateá.

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